Mozilla explora un camino insólito en la guerra entre navegadores y publicidad. De acuerdo con The Register, las versiones de desarrollo de Firefox incorporan un motor experimental de bloqueo de contenido que persigue scripts intrusivos y rastreadores, pero deja intactos los espacios publicitarios que no abusan del usuario.
El bloqueo de anuncios divide al ecosistema digital desde hace más de una década. Extensiones como Adblock Plus o uBlock Origin permiten eliminar casi cualquier pieza publicitaria, una práctica que protege al usuario pero asfixia a los medios que dependen de esa financiación.
Otros navegadores han tomado partido sin matices: Brave reemplaza los anuncios originales por los suyos propios, mientras que Vivaldi y Opera ofrecen bloqueadores nativos que eliminan la publicidad sin excepción.
Mozilla llevaba tiempo sin intervenir directamente en esta discusión más allá de su protección contra rastreo mejorada.
La novedad que la fundación ha comenzado a probar un motor de filtrado que obedece a una lógica distinta: eliminar lo que daña la experiencia, código que monitoriza, scripts que ralentizan la carga, pero preservar los anuncios que cumplen estándares básicos de formato y respeto por la privacidad.

El nuevo motor se encuentra en las compilaciones más inestables de Firefox y está desactivado por defecto. Según la documentación técnica de Mozilla recogida por The Register, el sistema opera con listas de filtros parecidas a las que gobiernan cualquier bloqueador popular, solo que su objetivo no es el anuncio como tal, sino el comportamiento amenazante que pueda acompañarlo.
- Rastreadores invisibles: el motor detiene los elementos que envían datos del usuario a terceros sin consentimiento real.
- Sobrecarga de recursos: bloquea scripts y multimedia que disparan el consumo de CPU o el tiempo de carga, una queja frecuente entre quienes usan equipos modestos.
- Publicidad ligera permitida: los anuncios que no ejecuten código externo agresivo y se ajusten a tamaños estándar permanecen visibles, según la configuración que The Register atribuye a los prototipos actuales.
El origen técnico de esta capacidad se rastrea en Bugzilla bajo el identificador 2013888, donde Mozilla registró un prototipo de “motor de bloqueo de contenido enriquecido”.
No obstante, la propia ficha de Bugzilla no describe la integración final en el navegador ni confirma que el motor haya alcanzado las compilaciones Nightly.
Si el experimento salta al canal estable, los usuarios obtendrían una capa de protección inmediata sin necesidad de instalar complementos externos. Los editores web, por su parte, mantendrían la posibilidad de generar ingresos con formatos publicitarios que no resulten invasivos.
The Register advierte de que la recepción entre los internautas más avanzados podría ser fría: una parte significativa prefiere eliminar los anuncios por completo y ver con desconfianza cualquier concesión a la industria publicitaria.
A la vez, el mismo medio señala que la decisión de Mozilla abre una conversación sobre la viabilidad de modelos intermedios, en una coyuntura donde varios navegadores pequeños pelean por diferenciarse sin alienar a los creadores de contenido.
Habrá que esperar a ver si la funcionalidad sobrevive a las fases de prueba y, sobre todo, a la reacción de una comunidad de código abierto particularmente sensible a cualquier cambio que perciba como una cesión ante los anunciantes.


