Abres Google, escribes una duda técnica y esperas. Puede salir un captcha, un mensaje de «verifica que eres humano» o una página de resultados llena de contenido genérico.
No es tu conexión: es la web defendiéndose de los bots que la IA multiplicó.
Un hilo publicado hoy en Lobsters, con 33 puntos y 40 comentarios, describe esa experiencia con una precisión incómoda.
El autor, tmcb, cuenta que la IA en la web no solo llenó los buscadores de basura: también volvió más difícil consultar información corriente, porque los sitios responden con límites y desafíos anti-bot.
Los buscadores te tratan como sospechoso
Varios comentarios del hilo describen que Google y DuckDuckGo muestran cada vez más errores o piden esperar. Las páginas «Oops» de DuckDuckGo y los mensajes de verificación de Google se repiten.
La causa probable es el tráfico de agentes y scrapers, que los sitios intentan frenar con límites por IP, captchas y filtros.
El caso más visible es Anubis, un proxy de prueba de trabajo que obliga al navegador a resolver un desafío antes de entrar. En octubre de 2026, TechnologyChecker la detectó en 2.949 dominios activos. La paradoja: para bloquear a los bots, los sitios frenan a personas.
El contenido bueno quedó enterrado
El segundo problema es la calidad. Los buscadores priorizan páginas escritas para posicionar, no para resolver. El propio autor lo dice: las respuestas de los LLM le resultan útiles no porque sean mejores, sino porque al menos citan los enlaces buenos que quedaron sepultados.
No es un problema aislado. La caída de Stack Overflow y el cambio en el negocio de búsqueda de Alphabet muestran el mismo patrón: el contenido generado compite con el humano por la misma atención.
Las soluciones que aparecen en el hilo no son nostálgicas: son prácticas. Volver a RSS, leer documentación oficial, revisar el código fuente, comprar libros anteriores a 2020, usar Mastodon o IRC.
Otros advierten que eso no sirve para todo. Si necesitas depurar un firmware reciente o encontrar un reporte de error concreto, un libro de hace cinco años no ayuda. La web sigue siendo el único archivo de lo nuevo.
El costo de defender la web
¿quién paga el costo de mantener la web usable? Los sitios gastan en filtros; los usuarios, en tiempo y captchas; los buscadores, en moderar contenido. Y los bots aprenden a resolver los desafíos.
Anubis no es el enemigo. Es un parche. Pero un parche que trata a cada visitante como culpable hasta que demuestre lo contrario. Mientras la IA aprende a pasar por humana, los humanos aprendemos a buscar en otro lado.
¿Ya cambiaste tu forma de encontrar información?
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