La Armada y la Infantería de Marina de Estados Unidos dejarán de usar «inteligencia artificial» en documentos oficiales.
Desde esta semana, sus comunicaciones, sitios web, materiales de entrenamiento y reportes dirán «superinteligencia» y «SI», según un memo administrativo emitido el jueves.
La orden implementa un decreto de Trump que cambia el nombre de la tecnología, pero no su definición legal.
Qué cambia en la práctica
El memo de la Armada alcanza a todos los niveles del servicio. La nueva terminología se aplicará en correspondencia oficial, cartas de mando, órdenes de operaciones, documentos de juegos de guerra, material de instrucción, avisos de flota, comunicaciones públicas, sitios web, evaluaciones estratégicas e informes al Congreso no estatutarios. La política es efectiva de inmediato.
Los mandos de nivel superior deberán revisar sus comunicados, portales internos y presentaciones externas en un plazo de 30 días y enviar un informe de cumplimiento. Los documentos cuya redacción exige la ley seguirán usando «inteligencia artificial» hasta que el Congreso modifique los textos legales, según Stars and Stripes y Military Times.
El decreto que originó todo
La orden ejecutiva 14434, firmada el 29 de septiembre y publicada el 2 de octubre, dispone que el Poder Ejecutivo use «Super Intelligence» y «SI» en lugar de «Artificial Intelligence» y «AI», y que no reconozca el uso del término anterior «en ningún ámbito aplicable».
El texto oficial pide a las agencias aplicar el cambio en comunicaciones, sitios web, informes y documentos no estatutarios.
Trump ya lo había planteado en la Asamblea General de la ONU el 22 de septiembre: «El uso de la palabra artificial hace que la inteligencia parezca falsa». El Departamento de Estado emitió un cable interno similar el 19 de octubre, con excepciones para lenguaje legal, contratos y documentos históricos, según Defense One.
Por qué «superinteligencia» no es un sinónimo
En la investigación de IA, «superinteligencia» describe un sistema hipotético capaz de superar a los mejores cerebros humanos en razonamiento, creatividad y resolución de problemas. Ningún sistema ha demostrado esa capacidad. Aplicar el término a los modelos actuales no cambia lo que hacen: cambia lo que el público cree que hacen.
El detalle más importante está en la propia orden. Su artículo 3 define «Super Intelligence» como las tecnologías y sistemas que la ley estadounidense ya clasifica como «artificial intelligence» en la sección 9401(3) del título 15 del Código de EE. UU. Es decir, el decreto renombra la misma tecnología que dice superar.
Las otras fuerzas y el costo del rebautizo
La Infantería de Marina anunció un cambio similar el viernes. El Ejército y la Fuerza Aérea no respondieron a las consultas de Stars and Stripes, y no estaba claro cómo lo aplicará la Fuerza Espacial. La Armada parece ser el primer servicio en formalizarlo.
El rebautizo llega en plena expansión militar de la IA. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, creó un mando de guerra autónoma y el Pentágono ya depende de sistemas de IA para distintas tareas. También coincide con otros cambios de vocabulario oficial, como Gulf of America y Department of War.
El nombre cambió. La tecnología sigue siendo la misma. Y en un campo donde las palabras definen contratos, presupuestos y obligaciones legales, eso no es un detalle menor.
Más en: Inteligencia Artificial, Tecnología



