Si hay una empresa que podía ganar la carrera de la inteligencia artificial solo con su chequera, esa era Amazon. Tiene la nube más grande del mundo (AWS), dinero ilimitado y acceso a más datos que casi cualquier otra compañía del planeta. Y sin embargo, perdió. Feo.
En las últimas semanas, Amazon ha desmantelado silenciosamente su división de IA interna. Un reportaje exclusivo de Business Insider reveló que la mayoría de sus modelos Nova están en estado “KTLO” (keep the lights on): reciben el mínimo soporte técnico para clientes existentes pero no habrá nuevos desarrollos.
Esto incluye Nova Premier, Nova Omni (el modelo multimodal estrella), Nova Reel (generación de video) y Nova Canvas (generación de imágenes).
La compañía también cerró su AGI Lab en San Francisco, un centro de investigación de unas 80 personas que Amazon había montado en 2024 tras contratar al equipo de la startup Adept por una cifra no revelada. Y despidió empleados en su grupo de Inteligencia General Artificial, confirmó Reuters.
Se fueron los que sabían
Dos datos revelan la magnitud del descalabro. Rohit Prasad, el ejecutivo que lideró Alexa y luego toda la estrategia de IA de Amazon, dejó la empresa en diciembre de 2025. David Luan, cofundador de Adept y cabeza del AGI Lab, se fue en febrero de 2026. Ambos se marcharon antes del colapso. Sabían lo que venía.
Hoy, la organización AGI está en manos de Peter DeSantis, un vicepresidente senior que también supervisa silicio personalizado y computación cuántica. Su enfoque es más pragmático que el de su predecesor: menos modelos, más concentración.
El plan B: un solo modelo para gobernarlos a todos
Amazon no abandona la IA por completo. Lo que está haciendo es una poda brutal para concentrar todos sus recursos en una sola iniciativa: Frontier Model Research, liderada por Pieter Abbeel, profesor de UC Berkeley que llegó a Amazon cuando la compañía absorbió a Covariant, su startup de robótica con IA.
El nuevo modelo insignia se presentaría en re:Invent 2026, la conferencia anual de AWS que ocurre en otoño, según Business Insider. Mientras tanto, Amazon mantiene vivos solo cuatro productos: Nova 2 Sonic y Nova 2 Lite (modelos base), Nova Forge (personalización de modelos) y Nova Act (agentes de IA). El resto, al matadero.
¿Qué significa esto para los clientes de AWS en LATAM?
Varios clientes empresariales en Latinoamérica adoptaron Nova Omni y Nova Premier cuando Amazon los promocionó como la alternativa a GPT-4 y Claude. Hoy esos modelos están en estado vegetativo. Si eres uno de esos clientes, tu proveedor de IA te está diciendo, en los hechos, que migres. Y la migración a otro modelo nunca es trivial: implica reentrenar prompts, revalidar salidas y, en muchos casos, rediseñar productos enteros.
El fracaso de Nova demuestra algo que las empresas LATAM deberían tener en cuenta: en inteligencia artificial, el dinero no reemplaza la visión estratégica. Amazon gastó lo que OpenAI, Anthropic y Google juntos.
Contrató a los fundadores de Adept y Covariant. Compró talento, computación y tiempo. Y aún así, cuando preguntas “¿qué modelo tiene Amazon?”, la respuesta es un silencio incómodo.
Mientras tanto, las startups que empezaron sin servidores propios ni presupuestos multimillonarios —OpenAI, Anthropic— definen el rumbo de la industria. La próxima vez que una gran empresa anuncie que “va a competir en IA”, vale la pena preguntar: ¿tienen estrategia o solo presupuesto?


