En Nueva York, una startup llamada Shift ofrece limpieza del hogar completamente gratis. El truco: los trabajadores llevan cámaras en la cabeza y los dueños de casa aceptan ser filmados mientras los empleados de limpieza hacen su trabajo.
En India, Human Archive paga $1 la hora a trabajadores de servicios domésticos para que usen gorras con cámaras mientras cocinan, lavan platos y tienden camas. En Los Ángeles, Sunain tiene 1,400 personas grabando sus tareas cotidianas por $40 la hora.
El hilo que conecta estos tres puntos: la carrera global por entrenar robots con IA física está convirtiendo los hogares en sets de grabación y las tareas domésticas en datos de entrenamiento.
La IA física necesita algo que los modelos de lenguaje como ChatGPT no requirieron: demostraciones del mundo real de movimiento humano. No hay suficientes videos en internet de alguien lavando un plato o doblando una camisa desde el ángulo correcto. Por eso, empresas como Shift, Human Archive, Pronto y Sunain están compitiendo por recolectar datos egocéntricos (en primera persona) de personas haciendo tareas cotidianas.

El modelo de negocio varía: desde limpieza gratuita (Shift, que usa trabajadores de Instawork/Robotics) hasta pagos directos de $1 a $40 por hora.
Human Archive es quizás el caso más revelador. Fundada por cuatro estudiantes de UC Berkeley y Stanford, recaudó $8.2 millones de Wing Venture Capital, Y Combinator y ángeles de OpenAI, Nvidia, Google y Meta. Opera más de 1,000 headsets con cámaras en India, recolectando datos sincronizados de múltiples sensores: cámaras RGB-D, guantes táctiles y trajes de captura de movimiento.
La compañía paga a los trabajadores $1 por hora base, muy por debajo del estándar de la industria india (que ronda los $2.63-$4.20 por hora, según Economic Times). La justificación de Human Archive: su presencia local le permite mantener costos más bajos.
En India, la controversia estalló cuando se reveló que Pronto, una plataforma de servicios domésticos con reserva en 10 minutos, había lanzado un piloto donde ofrecía descuentos a clientes que aceptaran ser grabados. El Ministerio de Electrónica y Tecnología de la Información de India abrió una investigación sobre las prácticas de consentimiento de estas startups.
Mientras tanto, en Estados Unidos, el modelo de Shift —limpieza gratis a cambio de datos— está apenas en fase piloto, pero ya se prepara para expandirse a Londres.

La ironía de fondo es difícil de ignorar: quienes están generando los datos para entrenar robots son, en muchos casos, trabajadores de bajos ingresos que podrían ser reemplazados por esos mismos robots en el futuro. Como señaló un reporte de AI Weekly, estas startups están construyendo “la infraestructura para un futuro más seguro y productivo” sobre la base de salarios que apenas cubren lo básico.
La pregunta que queda para el lector hispanohablante: si estos modelos ya están funcionando en Nueva York y Mumbai, ¿cuánto falta para que lleguen a Latinoamérica?
Fuentes
- The Verge — Tech companies want to film you doing chores to train AI
- TechCrunch — This startup is betting India’s gig economy can train the world’s robots
- PetaPixel — People Are Wearing Cameras While Cleaning to Teach AI
- Forbes India — Pronto’s ‘Recording Customers’ Sparks Privacy Storm
- Business Standard — Pronto admits recording customers during home services for AI training
Más en: Ciencia de Datos, Inteligencia Artificial



