Wix recortará aproximadamente 1,000 puestos de trabajo, el 20% de sus 5,277 empleados. El CEO Avishai Abrahami lo anunció en X la mañana del jueves 28 de mayo.
Dos razones: la “rápida evolución de las capacidades de IA” y la presión del tipo de cambio del shekel israelí frente al dólar.
No es un caso aislado. En febrero, Block eliminó 4,000 empleos —casi la mitad de su plantilla— con el mismo argumento: equipos más pequeños con IA hacen el trabajo de muchos. Este mes, Cisco recortó el 5% de su personal. La semana pasada, Meta eliminó 8,000 puestos, el 10% de su fuerza laboral.
En total, más de 142,000 personas han sido despedidas del sector tech en lo que va de 2026.
Abrahami fue más lejos que otros CEOs en su justificación. Escribió que la industria vive “el cambio más significativo en cómo se construyen empresas desde la invención de los lenguajes de programación modernos en los 70s”. La consigna: menos capas de liderazgo, decisiones más rápidas, más automatización.
Pero ninguna de estas empresas ha mostrado cuánto trabajo real está reemplazando la IA y cuánto es reestructuración financiera con cobertura narrativa. Wix también citó el tipo de cambio como presión estructural. Block reportó beneficios récord antes de despedir a 4,000 personas.
La historia se repite: la palabra “IA” en el comunicado del CEO le da cobertura tecnológica a una decisión financiera.
Para el talento tech latinoamericano, que compite como outsourcing global, la señal es clara: las empresas recortan equipos externos primero.
Cuando un Wix o un Meta decide que la IA puede hacer el trabajo de varios, no está pensando en su planta israelí o estadounidense. Está cancelando contratos de outsourcing en Argentina, México o Colombia.
Una encuesta global de Deloitte revela que solo el 21% de las empresas tiene gobernanza madura para gestionar los riesgos de la IA agéntica. El resto está improvisando. Y en la improvisación, el eslabón más débil se rompe primero.
Fuentes: CNBC, Yahoo Tech, Fortune


