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La narrativa era simple: la IA iba a reemplazar a los programadores. Copilot, Cursor, Replit — todas estas herramientas prometían que un solo ingeniero podría hacer el trabajo de cinco.

Pero los datos de contratación de 2025 cuentan una historia completamente distinta, y tiene ganadores y perdedores que nadie estaba esperando.

Mayo de 2026 fue el mes con más despidos tech desde la pandemia: 97,000 empleados perdidos, con el 40% atribuido a IA como razón principal. Suena a apocalipsis, ¿verdad? Pero la realidad es más matizada. De esos 97,000 despidos, la mayoría no fueron ingenieros de software.

La firma de venture capital SignalFire analizó las carreras de millones de profesionales en más de 80 millones de empresas. Lo que encontró desafía la narrativa dominante: la ingeniería fue la función laboral más resiliente en 2025.

Mientras la contratación total en las grandes empresas tecnológicas cayó 25% comparado con 2019, la ingeniería solo bajó 11%.

El dato que lo cambia todo: los ingenieros ahora representan el 55% de todas las nuevas contrataciones en las 12 empresas que SignalFire clasifica como “Tech Majors” — Alphabet, Meta, Apple, Amazon, Microsoft, Netflix, Nvidia, Tesla, Uber, Airbnb, Block y Stripe. En 2019, esa cifra era del 46%. Los ingenieros no solo sobrevivieron a la purga: ahora son más necesarios que antes.

¿Y qué pasó con el resto? Aquí viene lo interesante. La contratación de diseñadores cayó 48% en las grandes tecnológicas y 22% en startups desde 2019. Marketing bajó 36% en Tech Majors y 18% en startups. La gestión de producto cayó 39% en las grandes empresas.

La IA no está eliminando empleos de tecnología de forma generalizada —un hecho que contrasta con casos como la empresa que vende IA para reemplazar trabajadores y terminó reemplazando a los suyos. Está reconfigurando qué roles importan.

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Los ingenieros se convirtieron en la columna vertebral de las organizaciones tech —mientras Mozilla intenta hacer por la IA lo que hizo por la web—, mientras las capas de soporte —diseño, marketing, gestión de producto— se están desinflando.

Hay una razón económica detrás de esto: la paradoja de Jevons. Cuando una tecnología hace que una actividad sea más eficiente, la demanda de esa actividad aumenta en lugar de disminuir, porque el trabajo se expande para llenar la nueva capacidad. Los ingenieros con IA son más productivos, así que las empresas les asignan más proyectos, no menos.

Para desarrolladores latinoamericanos, los datos son una buena noticia, pero con un matiz. Las startups tempranas contrataron 7% más ingenieros en 2025 que en 2019, y la tasa de deserción de ingenieros es de apenas 9%, comparada con 13% para ventas y diseño. Las empresas buscan ingenieros y los quieren conservar.

Pero la IA también está cambiando qué tipo de ingenieros se contratan. Desde el lanzamiento de ChatGPT en 2022, la proporción de ingenieros AI/ML creció 39% y la de ingenieros de investigación subió 28%. Mientras tanto, los roles de front-end puro cayeron 25% — la caída más pronunciada entre las especialidades de ingeniería.

El mensaje es claro: la IA no está matando los empleos de ingeniería. Está matando los de diseñadores, marketers y gestores de producto que no se adaptan. Y dentro de la ingeniería, está favoreciendo a los que trabajan con IA por encima de los que se aferran a especialidades que la tecnología está absorbiendo.

Para quien está empezando en tecnología, la conclusión no es “aprende IA o muere”. Es más sutil: la ingeniería sigue siendo la apuesta más segura del sector tech, pero el camino ya no pasa por especializarse en una herramienta específica. Pasa por entender cómo la IA amplifica lo que ya sabes hacer.

Fuentes: