La inteligencia artificial generativa cambió la forma en que trabajamos, creamos y buscamos información. Pero hay un dato que rompe con la narrativa de siempre: las empresas que realmente impulsan la conversación sobre IA —OpenAI y Anthropic— casi no registran patentes.
Mientras tanto, Samsung, Huawei y Google acumulan miles.
Según el informe anual IFI Insights: Inventing AI de IFI CLAIMS Patent Services, publicado el 28 de julio de 2026, el año pasado se concedieron 107.279 patentes relacionadas con inteligencia artificial en todo el mundo.
Es la primera vez que se supera la barrera de las 100.000, y representa un crecimiento del 83% respecto a 2022, el año en que ChatGPT salió al mercado.
Lo que más llama la atención no es solo el volumen, sino quienes están patentando y quienes no.
Samsung, Huawei y Google lideran, OpenAI casi no aparece
Samsung encabeza la lista con 2.162 solicitudes de patente de IA, seguido por Huawei con 1.822 y Google con 1.672. Microsoft registró 1.329, la Universidad de Zhenjiang 1.263 y Bosch 1.158. Cinco de las diez entidades con más patentes son chinas. OpenAI, en cambio, presentó solo 27 solicitudes en Estados Unidos durante todo 2025. Anthropic, creadora de Claude, registró únicamente 7.
Ni DeepSeek ni xAI —la empresa de Elon Musk— presentaron ninguna.
La inteligencia artificial no solo avanza en modelos de lenguaje: el patentamiento muestra hacia dónde se dirige la inversión real. Y en 2025, esa dirección fue clara.
La IA agéntica, el nuevo campo de batalla
La tendencia que más crece dentro de este universo de patentes es la IA agéntica (agentic AI), sistemas diseñados para ejecutar tareas de forma autónoma. En Estados Unidos, las patentes de este tipo pasaron del 7% al 15% del total de patentes de IA, y las solicitudes crecieron un 40% en 2025.
Nvidia lidera este segmento con 225 solicitudes globales, seguida por Microsoft y Google.
La pregunta obligada es por qué OpenAI y Anthropic, siendo las empresas más visibles del sector, tienen tan poca presencia en el registro de patentes. La directora de marketing de IFI CLAIMS señaló que algunas compañías prefieren proteger sus innovaciones como secretos comerciales en lugar de patentarlas, especialmente en un campo que evoluciona tan rápido como la inteligencia artificial generativa.
Mientras la carrera por patentar IA se intensifica, la estrategia de OpenAI y Anthropic plantea un riesgo: si no protegen legalmente sus inventos, podrían quedar rezagadas cuando los litigios por propiedad intelectual comiencen a definir el futuro del sector.


