Qwen, la familia de modelos de IA de Alibaba, es la más descargada del mundo. Cerca de un millón de descargas diarias en Hugging Face.
Pesos abiertos, rendimiento que rivaliza con los mejores modelos cerrados, y una comunidad de desarrolladores que los usa para todo. El único problema: Alibaba no está ganando dinero con ello.
Según datos del primer trimestre de 2026, Alibaba reportó ingresos de US$1,300 millones relacionados con IA, apenas un 4% de su facturación total. La cifra es insignificante comparada con los US$55,000 millones que planea invertir en infraestructura de IA hasta finales de 2027. Los inversores han reaccionado: las acciones de Alibaba en Hong Kong caen un 37% este año.
El mismo problema que OpenAI
La paradoja de Qwen es la misma que enfrenta OpenAI: crear el mejor modelo del mundo no significa tener un negocio sostenible. Richard Lin, vicepresidente de Datastrato, lo pone en blanco sobre negro: “En estos momentos no existe ninguna empresa de IA con un modelo de negocio sostenible. No es una industria saludable”.
La estrategia de Alibaba con Qwen recuerda a la de Google con Android: distribuir el producto gratis para dominar el ecosistema. Pero mientras Android generaba valor a través de servicios y publicidad, Qwen open source no tiene un mecanismo claro de monetización.
Los usuarios descargan los modelos, los afinan, los despliegan —y Alibaba no ve un centavo de eso.
Divisiones internas y fugas de talento
La presión por convertir Qwen en un negocio está fracturando al equipo. En marzo, Lin Junyang, ingeniero jefe de Qwen, anunció su salida, seguido de varios ingenieros clave en medio de desacuerdos internos sobre cómo monetizar el modelo.
La empresa ya ha comenzado a lanzar modelos propietarios, un giro que sugiere que la era del open source puro podría estar llegando a su fin.
Alibaba no solo enfrenta problemas de negocio. El Pentágono la incluyó en una lista negra de empresas que, según Washington, dan apoyo al ejército chino —algo que la empresa niega. Anthropic, por su parte, envió una carta a senadores de EE.UU. acusando a Alibaba de intentar copiar su tecnología usando 24,000 cuentas fraudulentas. Alibaba declinó comentar.
Lo que esto significa para la IA open source
El caso Qwen plantea una pregunta incómoda para todo el ecosistema de modelos abiertos: ¿qué pasa cuando la empresa que financia el desarrollo no puede monetizarlo? Si Alibaba no encuentra una forma de convertir las descargas en ingresos, la presión para cerrar los modelos o reducir la inversión será inmensa.
Mientras tanto, la competencia no se detiene. Proton lanzó Lumo 2.0 usando Qwen para competir contra ChatGPT y Claude con enfoque en privacidad. Otros actores aprovechan la apertura de Alibaba para construir productos propios sin invertir en investigación fundamental.
Qwen es el mejor ejemplo de que popularidad e ingresos son cosas distintas. Alibaba creó un modelo extraordinario, lo dio al mundo, y ahora descubre que el mundo no le debe nada a cambio. La pregunta no es si Qwen es bueno —lo es—, sino si Alibaba puede permitirse seguir regalándolo.
Fuentes
- Xataka: El modelo de IA Qwen de Alibaba es la nueva joya de la corona. El único problema es que no ganan dinero con él
- Infobae: Proton impulsa Lumo 2.0 usando Qwen para competir contra ChatGPT y Claude


