Si infinite scroll, autoplay y notificaciones push desaparecieran de Facebook e Instagram, ¿seguirías usando estas apps tanto?
La Comisión Europea se hizo esa pregunta y llegó a una conclusión clara: esas funciones, tal como están diseñadas, violan la Ley de Servicios Digitales (DSA) de la UE porque ponen en riesgo “la salud física y mental de los usuarios, incluidos menores y adultos vulnerables”.
Los hallazgos preliminares, publicados el 10 de julio, son el resultado de una investigación que comenzó en mayo de 2024. La Comisión acusa a Meta de no haber evaluado adecuadamente los riesgos de su diseño adictivo y de que las medidas de mitigación que implementó —como las herramientas de gestión de tiempo— “pueden descartarse fácilmente” y no logran reducir el uso compulsivo de manera significativa.
El argumento de la Comisión es contundente: estas funciones “mueven el cerebro al modo automático, contribuyendo a hábitos no saludables y uso compulsivo”. Y lo que es peor, Meta ignoró evidencia sobre cuántas horas los menores pasan en las plataformas de noche y cómo funciones como Reels y Stories fomentan el uso excesivo.
Multas de hasta el 6% de su facturación global
Si los hallazgos se confirman y Meta no corrige el problema, la empresa enfrenta multas de hasta el 6% de su facturación global anual. Para una empresa que genera más de $150 mil millones al año, eso representa hasta $9 mil millones en posibles sanciones.
Pero la presión no viene solo de Europa. En EE.UU., cuatro estados buscan $1.4 billones en penalizaciones contra Meta bajo la acusación de que diseñó Facebook e Instagram para adictar a los jóvenes y engañó al público sobre la seguridad de sus plataformas.
Es la segunda vez en 2026 que la UE encuentra a Meta en violación de sus leyes: en abril, la Comisión ya la había acusado de no impedir que menores de 13 años usaran sus plataformas.
La respuesta de Meta: “Teen Accounts”
Meta rechazó los hallazgos, argumentando que la Comisión no tomó en cuenta los “pasos significativos” que ha dado para proteger a los adolescentes.
Destacó su función Teen Accounts, que automáticamente ofrece protecciones reforzadas, limita el contenido que los adolescentes pueden ver e incluye controles parentales para bloquear el acceso a Instagram por la noche y establecer límites de tiempo de pantalla.
Pero la Comisión ya respondió de forma implícita: los controles parentales “solo son efectivos si los padres o tutores tienen suficientes conocimientos técnicos y están dispuestos a invertir tiempo en entender cómo funcionan”.
En otras palabras: la carga no puede recaer sobre las familias. La carga debe recaer sobre el diseño del producto.
El precedente global
Lo que hace esta historia más grande que una disputa reguladora es que la Comisión Europea también abrió procedimientos contra TikTok por diseño adictivo e investiga a Shein y Temu por preocupaciones similares de protección al consumidor.
No se trata solo de Meta: es un precedente que podría redefinir cómo se diseñan las aplicaciones para miles de millones de personas.
La vicepresidenta ejecutiva de la UE para Soberanía Tecnológica, Henna Virkkunen, lo dijo sin rodeos: “proteger la salud física y mental de los europeos debe ser una prioridad para las plataformas de redes sociales”.
Meta ahora tiene la oportunidad de responder a los hallazgos antes de que se tome una decisión final. Pero la dirección es clara: la era del infinite scroll sin consecuencias podría estar terminando. La pregunta es si América Latina seguirá el ejemplo europeo o seguirá esperando a que las plataformas se regulen solas.
Fuentes consultadas:
- Comisión Europea: Hallazgos preliminares sobre diseño adictivo de Instagram y Facebook
- TechCrunch: EU threatens Meta with fines over addictive features
- EFE: EU accuses Meta of addictive platform design
- Comisión Europea: Comunicado de prensa oficial (PDF)


