Horas antes de que comenzara la huelga más grande en la historia de Samsung, la compañía y sus sindicatos alcanzaron un acuerdo tentativo que incluye bonos de hasta $416,000 por empleado en la división de semiconductores.
Mientras en Silicon Valley los despidos por IA no se detienen, en Corea del Sur los trabajadores consiguieron que parte de las ganancias récord llegue a sus bolsillos.
Según Bloomberg, Samsung distribuirá unos 40 billones de wones ($26,600 millones) en bonificaciones a sus 78,000 empleados de semiconductores.
El bono promedio es de 513 millones de wones ($340,000), pero los trabajadores de la unidad de memorias —la más beneficiada por la demanda de chips HBM para IA— recibirán hasta 626 millones de wones ($416,000).
El acuerdo se cerró en una negociación de último minuto que involucró a más de 48,000 empleados sindicalizados que amenazaban con una huelga de 18 días. De haberse concretado, habría sido el paro más grande en la historia de los semiconductores, c
on pérdidas estimadas en hasta $20,000 millones, según cálculos recogidos por Korea JoongAng Daily.
El nuevo sistema elimina el tope de bonificaciones del 50% del salario base y destina el 10.5% del beneficio operativo de la división a un fondo especial, sin límite máximo. Como detalla Korea JoongAng Daily, el 40% del fondo se reparte por igual entre todos los empleados de la división y el 60% restante según el rendimiento de cada unidad de negocio.
La comparación con SK Hynix fue el combustible del conflicto. Mientras Samsung ofrecía estos bonos, los empleados de SK Hynix aseguraron un promedio de 700 millones de wones ($465,000) gracias a un acuerdo a 10 años. “SK Hynix ya revisó su estructura de compensación para retener talento, mientras empresas extranjeras están cazando a nuestros ingenieros con ofertas excepcionales”, advirtió el sindicato de Samsung en un comunicado citado por CNN.
El caso Samsung enciende un debate que trasciende Corea. Mientras Meta despidió a 15,000 empleados esta misma semana para redirigir recursos a IA, los trabajadores de semiconductores coreanos demostraron que la organización sindical puede inclinar la balanza del reparto de ganancias.
Sindicatos de LG U+, Kakao y HD Hyundai ya presentaron demandas similares, anticipando un posible efecto dominó en la economía coreana.
El sistema de bonos especiales tiene vigencia de 10 años, condicionado a que la división cumpla metas de ganancia: al menos 200 billones de wones anuales entre 2026 y 2028, y 100 billones de 2029 a 2035. La votación del acuerdo por parte de los sindicatos se espera entre el 22 y 27 de mayo.


