El 70% de los estadounidenses se opone a los data centers, y las mujeres lideran el rechazo.
Una encuesta de Gallup revela que más de dos tercios de los adultos en Estados Unidos se oponen a la construcción de los enormes complejos que alimentan la inteligencia artificial, y ellas son las más críticas.
Según la encuesta publicada por The 19th News, el 55% de las mujeres dijo oponerse firmemente a los data centers, frente al 43% de los hombres. Ellos, en cambio, tienden a verlos con mejores ojos por los beneficios económicos y la creación de empleo.
La diferencia no es menor en un país donde la infraestructura de IA crece a un ritmo sin precedentes.
¿Por qué ellas dicen no?
Las razones del rechazo femenino son concretas: consumo desmedido de agua, contaminación acústica y del aire, y facturas de electricidad más altas. Jeffrey Jones, editor senior de Gallup, explicó que las mujeres suelen tener más empatía por temas públicos como el medio ambiente y la salud, y tienden a favorecer políticas que protegen el entorno.
Gran parte de la oposición se basa en preocupaciones ambientales: los centros consumen mucha agua para enfriar las máquinas.
La oposición a los data centers se ha convertido en un raro punto de consenso bipartidista.
En Nuevo México, Daisy Maldonado, candidata a comisionada del condado de Doña Ana, basa su campaña en la oposición a Proyecto Jupiter, un megadata center de $165 mil millones. Maldonado recibió el respaldo de Bernie Sanders, quien ha impulsado una moratoria federal para nuevos data centers.
Mientras tanto, el caso del agua contaminada en Morgan County, Georgia —donde la congresista Alexandria Ocasio-Cortez llevó frascos de agua marrón a una audiencia— ya vinculó a Meta con la crisis hídrica local.
La encuesta de Gallup sugiere que incidentes como ese están calando hondo en la opinión pública. La promesa de la IA choca con una realidad: sus cimientos físicos están generando un rechazo que ni demócratas ni republicanos pueden esquivar.


