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Amazon presionó a uno de sus equipos de desarrollo para crear un videojuego con inteligencia artificial generativa. El equipo lo logró. Y aún así, los despidieron.

Esta es la historia de Project Trident.

¿Qué era Project Trident?

Project Trident era un videojuego de acción en tercera persona desarrollado por Amazon Game Studios en San Diego.

En su versión final, era un título de corte cómico ambientado en un escenario nórdico donde el jugador controlaba a un protagonista contratado por una empresa ficticia llamada Valhalla Ventures.

Su característica principal era el uso de inteligencia artificial generativa para permitir la comunicación entre el jugador y los NPCs. Podías hablar o escribir órdenes para que personajes como Thor realizaran ataques especiales, resolvieran acertijos o incluso convenceras a enemigos de unirse a tu causa mediante diálogos personalizados.

El “AI mandate” que cambió todo

Pero Project Trident no empezó así. Originalmente era un juego cooperativo para cuatro jugadores al estilo Shadow of the Colossus, donde un grupo de héroes luchaba contra monstruos gigantes en un mundo nórdico de tono serio.

Según fuentes internas, esa versión era “muy divertida” y generaba entusiasmo incluso entre empleados de otros equipos.

Todo cambió a mediados de 2024, cuando Amazon impuso un “AI mandate” en toda la compañía: todas las divisiones debían integrar inteligencia artificial generativa en sus productos. Amazon Game Studios fue la primera en recibir la orden.

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El equipo de Project Trident tuvo que reinventar su juego en tiempo récord. Primero intentaron un enfoque estilo Helldivers con campañas procedurales y NPCs potenciados por IA, pero los plazos imposibles —18 meses para tener el juego listo— los obligaron a pivotar varias veces hasta terminar en una aventura lineal de un solo jugador.

La ironía final

En octubre de 2025, cuando el equipo terminaba un demo tipo E3 para mostrar su progreso, llegaron los despidos. Project Trident fue cancelado y la mayoría del equipo despedido, junto a cientos de otros empleados de Amazon Game Studios. También se canceló el MMO de El Señor de los Anillos que Amazon tenía en desarrollo.

La ironía es brutal: el equipo hizo exactamente lo que Amazon les pidió —crear un juego con IA— y aún así perdieron sus empleos. Como dijo una fuente a Eurogamer: “Amazon despidió a todos los expertos en las mejores y peores formas de implementar IA en videojuegos”.

La respuesta de Amazon

Jeff Gattis, jefe de gaming en Amazon, declaró que “la IA no fue la razón de los despidos”, sino un cambio estratégico en el negocio. Sin embargo, para los desarrolladores que invirtieron meses en cumplir con el mandato de IA, la diferencia es irrelevante: el resultado fue el mismo.

El caso de Project Trident es una advertencia para toda la industria: la inteligencia artificial generativa no es una varita mágica que salve proyectos o empleos. Sin una estrategia clara y respeto por los tiempos de desarrollo, ni la tecnología más avanzada puede evitar el colapso de un equipo.

Fuente: Eurogamer – Amazon pressed its team to create an AI game, then laid them off anyway