Imagina que encuentras una herramienta de IA que multiplica tu productividad como programador. La usas a diario, escribes mejor código, cometes menos errores, entregas más rápido.
Todo va bien hasta que tu empleador dice: “lo siente, pero la están usando demasiado bien. Hay que apagarlo.” Eso le pasó a los ingenieros de Microsoft esta semana.
Según reportó Fortune, Microsoft comenzó a cancelar las licencias internas de Claude Code, la herramienta de codificación con IA de Anthropic. El motivo: los costos basados en tokens se dispararon muy por encima del presupuesto.
Rajesh Jha, vicepresidente ejecutivo de Experiencias + Dispositivos, confirmó en un memorando interno que los equipos deben migrar a GitHub Copilot CLI antes del 30 de junio.
La ironía es que Claude Code no fracasó. Al contrario: funcionó tan bien que los ingenieros lo adoptaron masivamente, superando en popularidad al propio Copilot de Microsoft. Según Edgen, el 91% de los equipos de ingeniería de Microsoft ya usaban GitHub Copilot antes de que llegara Claude Code.
Seis meses después, Claude les había ganado terreno. Y los costos se fueron 20% arriba de lo presupuestado.
No es un caso aislado. En Uber, el CTO Praveen Neppalli Naga reveló que la empresa quemó todo su presupuesto de IA para 2026 en solo cuatro meses. En Meta, un empleado creó un ranking interno llamado “Claudeonomics” para medir quién usaba más la IA. Y en Amazon empujan a sus desarrolladores a “tokenmaxx”, o sea, consumir la mayor cantidad de tokens posible.
El problema es que, con facturación por token, entre más lo usas, más pagas.
Para el desarrollador LATAM, la lección es clara: la IA puede hacerte 10 veces más productivo, pero si tu empleador paga por token, tu productividad puede volverse un problema.
La paradoja de la IA productiva es que, cuanto mejor funciona, más cara se vuelve. Y en algún punto, la empresa tendrá que elegir entre pagar tokens o pagar sueldos.
Microsoft ya eligió.


