Una de las instituciones editoriales más antiguas y respetadas del mundo, Encyclopedia Britannica, ha presentado una demanda judicial contra OpenAI, la empresa creadora de ChatGPT, según confirmaron múltiples medios.
La acción legal, presentada en un tribunal federal de Estados Unidos, alega que la compañía de inteligencia artificial utilizó sin autorización y de manera masiva el contenido con derechos de autor de la enciclopedia para entrenar sus modelos de lenguaje.

Fundada en el siglo XVIII, la Encyclopedia Britannica ha sido durante siglos un pilar del conocimiento académico y divulgativo.
En la era digital, su transición a un formato en línea y su contenido curado la mantuvieron como una fuente de referencia de confianza. Por otro lado, OpenAI se ha convertido en una de las empresas líderes en inteligencia artificial, con su modelo ChatGPT siendo utilizado por cientos de millones de personas.
El conflicto surge del método fundamental de entrenamiento de estas IA, que implica el procesamiento de enormes cantidades de texto disponible en internet, un proceso que ahora es cuestionado por titulares de derechos de autor.
Según un reporte de The Next Web, la editorial de diccionarios Merriam-Webster también sería parte demandante en este mismo litigio, un detalle que no aparece de forma explícita en los titulares de otros medios financieros y que presenta una contradicción en el reporte inicial de la noticia.
La demanda marca un punto de inflexión en la relación entre los generadores de contenido tradicional y los desarrolladores de IA.
Los argumentos centrales presentados por la parte demandante son:
Uso no autorizado de propiedad intelectual
La demanda alega que OpenAI utilizó el contenido protegido por derechos de autor de la enciclopedia para entrenar sus modelos de inteligencia artificial sin obtener permiso ni ofrecer compensación.
Escala masiva de la supuesta copia
Un reporte de WION sugiere que el número de artículos involucrados podría rondar los “casi 100,000”, una cifra que, de confirmarse, ilustraría la magnitud del supuesto uso.
Este litigio no es un caso aislado, sino el último y uno de los más simbólicos en una creciente ola de demandas contra desarrolladores de IA. Su resultado podría sentar un precedente crucial para toda la industria tecnológica.
Si los tribunales fallan a favor de Encyclopedia Britannica, podría obligar a empresas como OpenAI, Google y Meta a revaluar por completo sus métodos de entrenamiento de modelos, potencialmente teniendo que negociar licencias con cada titular de derechos de autor o eliminar grandes conjuntos de datos de sus pipelines.
El impacto económico también es sustancial. Impondría costos operativos masivamente mayores para el desarrollo de IA, lo que podría ralentizar la innovación o consolidar el mercado en manos de unas pocas empresas con recursos suficientes para afrontar estos costos.
Para los editores, un fallo favorable podría abrir una nueva y necesaria línea de ingresos en la era digital.


