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Una orden judicial emitida esta semana ha prohibido a Perplexity AI utilizar su asistente de compras impulsado por inteligencia artificial para realizar pedidos en la plataforma de Amazon, marcando un precedente crucial en la naciente era del comercio automatizado.

El fallo surge de una demanda presentada por el gigante del comercio electrónico el noviembre de 2025, alegando acceso no autorizado a su mercado.

El conflicto legal se centra en Comet, el agente navegador de IA desarrollado por la startup Perplexity. A diferencia de los asistentes de voz o chatbots que facilitan búsquedas, Comet está diseñado para realizar acciones autónomas en la web, como completar formularios y, en este caso, ejecutar compras en nombre de un usuario.

Según la cobertura de medios especializados, esta tecnología representa una de las primeras incursiones prácticas en el llamado comercio “agentico”, donde sistemas de IA actúan como compradores independientes.

Amazon demandó a Perplexity hace cuatro meses, argumentando que su tecnología accedía y operaba dentro de su plataforma de comercio electrónico sin permiso. La empresa de Jeff Bezos consideró esta operación una violación de sus términos de servicio y una posible infracción a sus sistemas.

Hasta ahora, el caso había avanzado de manera discreta, pero la reciente orden judicial a favor de Amazon, reportada por CNBC y GeekWire, le da un giro significativo.

La orden del juez, emitida en marzo de 2026, impone una restricción inmediata y específica a las operaciones de Perplexity.

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Los cambios clave son:

  • El agente Comet de Perplexity debe dejar de realizar transacciones de compra en Amazon.com. El fallo no necesariamente prohíbe otras funciones, como la navegación o la consulta de precios, pero sí la acción autónoma de adquirir productos.
  • En su decisión, el juez encontró que Amazon había presentado “evidencia sólida” de que el agente de IA accedió al marketplace “sin autorización”, según el análisis del fallo publicado por The Verge.
  • La orden es una medida cautelar, no una sentencia definitiva. Su propósito es mantener el statu quo mientras el caso principal, iniciado en noviembre de 2025, se resuelve en los tribunales.

Este fallo es el primer gran test legal para el modelo de negocio de los agentes de IA autónomos en el comercio electrónico. Su impacto inmediato es doble:

Para Perplexity, representa un contratiempo operativo y estratégico. Su producto estrella, que buscaba diferenciarse no solo buscando información sino ejecutando tareas complejas, ve limitada una de sus funciones más prometedoras. El bloqueo podría enfriar la confianza de inversores y socios en el corto plazo.

Para la industria tecnológica en general, sienta un precedente sobre los límites de la automatización. Otras empresas que desarrollen asistentes de IA con capacidades similares tendrán que revisar con lupa sus estrategias de integración con plataformas de terceros.

La decisión judicial sugiere que las compañías propietarias de mercados digitales tienen un amplio margen para defender sus términos de servicio contra la automatización no consentida.