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¿Por qué la inteligencia artificial pierde en el ajedrez?

Un error en ajedrez revela las limitaciones de la IA generativa frente a motores expertos como Stockfish o AlphaZero.

La inteligencia artificial está en boca de todos. Escuchamos historias sobre cómo puede ayudar en medicina, escribir textos o incluso conversar de manera natural.

Sin embargo, hay situaciones en las que la IA todavía muestra que tiene mucho que aprender. Un caso reciente en el ajedrez nos ayuda a entender hasta dónde puede llegar y dónde todavía tropieza.

Todo comenzó con una partida entre una IA generativa y un jugador humano. Al principio, la máquina parecía jugar sin problemas. Sus movimientos seguían las reglas y la notación que usan los jugadores de ajedrez era precisa. Pero, cuando el juego avanzó, la IA cometió un error muy evidente: aceptó un movimiento que no era posible dentro de las reglas.

En vez de darse cuenta del problema, la IA siguió jugando como si nada hubiera pasado. Desde ese momento, la partida perdió sentido y quedó claro que la IA no estaba realmente “entendiendo” el juego.

Este pequeño accidente deja ver una de las grandes diferencias entre la inteligencia artificial y la mente humana. Aunque la IA puede generar texto y respuestas que parecen inteligentes, en realidad no está comprobando si lo que dice tiene sentido o si cumple con reglas lógicas.

Lo que hace es predecir cuál es la siguiente palabra o jugada que debería aparecer, según lo que ha visto antes. No hay un razonamiento profundo detrás, ni una comprensión real de la situación.

Por eso, cuando la IA se enfrenta a tareas donde las reglas deben cumplirse al pie de la letra, como el ajedrez, sus limitaciones se hacen evidentes. Este tipo de errores no solo son divertidos para quienes los ven desde fuera, sino que también nos recuerdan que la inteligencia artificial aún depende mucho de cómo la diseñamos y de los datos con los que aprende.

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Los modelos generativos, que han sido usados en experimentos recientes, no han sido entrenados para entender el ajedrez desde dentro. Solo intentan predecir la siguiente jugada como si fuera una palabra en una frase.

Esto hace que puedan cometer fallos como los que vimos en la partida mencionada, y que no sean confiables para jugar partidas serias.

Algunos proyectos, como Chessbench, han tratado de mejorar el desempeño de estos modelos en ajedrez. Sin embargo, los resultados muestran que todavía están lejos de alcanzar el nivel de los motores expertos. Incluso, estudios recientes como el informe The Illusion of Thinking señalan que estos sistemas pueden inventar jugadas y perder rápidamente cuando el reto requiere lógica real.

La derrota de la IA en ajedrez no es solo una curiosidad. Es una señal clara de que, aunque la inteligencia artificial puede sorprendernos con respuestas muy bien construidas, todavía no piensa ni razona como lo haría una persona.

Si alguna vez pensaste en dejarle tu próxima partida a una IA generativa, quizás quieras reconsiderarlo.

Fuente: Theconversation

Julio Del Angel
Julio Del Angel

Ingeniero en sistemas, programador y editor. Fundador de Facialix.
Escribo tutoriales, noticias y lo que se me ocurra.

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