La prohibición de redes sociales a menores está tomando fuerza en varios países, y Malasia prepara un cambio fuerte para el próximo año.
El gobierno quiere impedir que niños y adolescentes menores de 16 años usen plataformas digitales y planea apoyarse en medidas similares a las que Australia activará en pocas semanas.
En los últimos años, familias, docentes y expertos han pedido reglas más claras para proteger a menores que pasan muchas horas conectados.
El ministro de Comunicaciones de Malasia, Fahmi Fadzil, compartió que las plataformas tendrán que confirmar la edad de cada usuario. Para lograrlo, usarían procesos de validación con documentos oficiales y datos biométricos. Este sistema, llamado eKYC, permitiría verificar identidades de forma más estricta.
Un plan inspirado en Australia
El gobierno malasio está observando cómo Australia aplicará su medida, ya que su ley entra en vigor el 10 de diciembre. Ese día, se espera que miles de cuentas de menores sean cerradas de manera automática. Aunque la norma ya está aprobada, todavía hay dudas sobre sus pasos finales y sus resultados reales.

Malasia estudia cada detalle, porque quiere evitar errores y aplicar su plan de forma ordenada. Aún no hay fecha exacta de entrada en vigor, pero el ministro aseguró que quieren tener todo listo el próximo año.
La prohibición de redes sociales a menores se analiza debido a problemas que afectan a muchos niños y jóvenes. Diversos estudios mencionados por autoridades señalan riesgos frecuentes como:
- Ciberacoso y acoso escolar.
- Acceso a fotos y videos violentos.
- Contacto con personas desconocidas que buscan engañarlos.
En Malasia viven cerca de 8 millones de menores de 16 años, así que el impacto es grande. Por eso, muchas familias apoyan la idea de controlar mejor el acceso a redes.
Hace unas semanas, el primer ministro Anwar Ibrahim habló sobre un hecho grave relacionado con adolescentes. Comentó que la tecnología influyó en el asesinato de una joven de 16 años, atacada por un estudiante de 14.
Aunque no se dieron detalles, el caso generó una fuerte reacción y presionó al gobierno a actuar.
A inicios del año, Malasia anunció que redes sociales y apps de mensajería deberán tener licencia para operar. La intención es reducir estafas, abuso digital y delitos contra menores. Algunos especialistas creen que estas medidas ayudarán, mientras otros temen que limiten espacios donde los jóvenes encuentran apoyo.

