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Oracle acaba de admitir lo que muchos sospechaban pero pocos se atrevían a decir en voz alta: la inteligencia artificial no solo está cambiando la forma en que las empresas operan, sino que está eliminando puestos de trabajo en las mismas compañías que construyen esa tecnología.

La firma de Larry Ellison recortó 21.000 empleados en un año, pasando de 162.000 trabajadores en mayo de 2025 a 141.000 en mayo de 2026. Un 13% de su fuerza laboral, borrada del mapa.

Lo que hace único este caso no es la cifra en sí, Meta despidió a 8.000 personas en mayo y Cisco recortó 4.000, sino la franqueza con que Oracle lo dice.

En su informe anual publicado el 22 de junio, la empresa escribió sin amagues que la adopción de tecnologías de IA “ha resultado, y puede seguir resultando, en reducciones de nuestra fuerza laboral”. No es una inferencia de analistas ni un titular sensacionalista. Es la propia empresa la que confirma que la IA está reemplazando a sus empleados.

Ese mismo trimestre, un patrón que SpaceX ya demostró al comprar Cursor por $60.000 millones, Oracle invirtió $55.700 millones en capital, triplicando los $21.200 millones del año anterior. Su flujo de caja libre cerró en negativo: -$23.700 millones. Para financiar esta apuesta, recaudó $43.000 millones en deuda y $5.000 millones en equity.

El plan para 2027 es aún más agresivo: ~$70.000 millones en gasto de capital, todo para infraestructura de IA y cloud.

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La empresa tiene acuerdos de centros de datos con OpenAI y Meta, compitiendo directamente con Amazon y Microsoft. Pero mientras construye data centers para albergar la IA del futuro, está desmantelando la fuerza laboral del presente. Oracle gastó $1.840 millones en costos de reestructuración — cinco veces más que los $374 millones del ejercicio anterior — en indemnizaciones, cierres de oficinas y terminación de contratos.

La compañía advirtió en su reporte regulatorio que la reestructuración “puede generar escasez de empleados cualificados, pérdida de conocimiento institucional y daño a la moral y retención”. Es decir: Oracle sabe que al despedir a 21.000 personas está arriesgando su propio capital humano, pero considera que el beneficio de automatizar con IA supera ese costo.

Este escenario no es exclusivo de Oracle. La IA fue citada como la principal razón de despidos en Estados Unidos por tercer mes consecutivo en mayo, con 38.579 recortes solo ese mes y 87.714 en lo que va del año, según Challenger, Gray & Christmas. Nvidia, Meta, Cisco, Snap, Coinbase, Atlassian, Block: todas han recortado personal este año invocando la IA.

La pregunta que queda en el aire es simple: si las empresas que construyen la IA están usando esa misma IA para despedir a sus propios ingenieros, ¿quién queda para mantener los sistemas? Oracle lo sabe. Por eso su advertencia no suena a amenaza, sino a confesión: la revolución de la IA se está comiendo a sus propios creadores.