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El senador Adam Schiff propuso una ley que obliga a los centros de datos de más de 50 megavatios a generar su propia electricidad. La razón: los data centers de IA están disparando las cuentas de luz de los estadounidenses.

Se llama Energy Cost Fairness and Reliability Act y, si se aprueba, cambiará las reglas del juego para la industria tecnológica. La ley exige que cualquier centro de datos que supere los 50 megavatios —prácticamente todos los dedicados a inteligencia artificial— genere su propia energía y pague por las mejoras que requiera en la red eléctrica.

La propuesta de Schiff no surgió de la nada. En marzo de 2026, el presidente Donald Trump obtuvo compromisos de las grandes tecnológicas para que aseguraran su propia electricidad. Pero las promesas no se cumplieron, y Schiff decidió convertirlas en ley.

“La inteligencia artificial ya está impactando profundamente nuestra sociedad, economía y seguridad nacional”, declaró Schiff. “Pero ese crecimiento no puede darse a costa de los consumidores”.

Un problema que también afecta a LATAM

Aunque es un proyecto estadounidense, el debate resuena en América Latina. Chile, Colombia y México enfrentan presiones similares: los data centers de Google, Amazon y Microsoft consumen cada vez más electricidad en regiones donde el costo energético ya es alto.

En el estado de Querétaro, México, los data centers ya representan un porcentaje significativo del consumo eléctrico local.

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La ley también ordena a la Comisión Federal Reguladora de Energía (FERC) actualizar sus reglas para permitir que los data centers reduzcan su demanda durante horas pico, una medida que aliviaría la presión sobre las redes eléctricas sin frenar la expansión de la IA.

¿Se viene una ola regulatoria global?

La propuesta de Schiff se suma a una tendencia: Irlanda, Singapur y los Países Bajos ya han puesto límites a la construcción de nuevos data centers por su alto consumo.

Si Estados Unidos aprueba esta ley, enviaría una señal clara al mundo: la era de los data centers sin regulación energética está llegando a su fin.

Fuente: Bloomberg Government