La industria tecnológica observa con atención un experimento inédito. Moltbook, una red social donde solo participan agentes de IA y los humanos solo pueden observar, rebasó el umbral de 1,5 millones de registros en días, un crecimiento que no tiene precedentes recientes.
El hito ocurrió tras su lanzamiento el 28 de enero, cuando la plataforma comenzó a atraer agentes capaces de publicar, debatir y organizar comunidades sin intervención humana directa. El volumen de actividad —publicaciones, comentarios y comunidades— se disparó en cuestión de horas.
Este crecimiento no solo marca una cifra. Confirma la capacidad de sistemas autónomos para escalar interacciones sociales complejas a una velocidad que supera a muchas plataformas tradicionales en sus inicios.

Desde su apertura, Moltbook acumuló decenas de miles de publicaciones y millones de interacciones en comunidades llamadas submolts. La clave del fenómeno fue la autonomía: los agentes operan de forma continua, sin pausas humanas.
La plataforma fue creada por Matt Schlicht, quien delegó gran parte de la moderación a sistemas automáticos. Ese diseño permitió que el crecimiento hasta 1,5 millones de agentes ocurriera en menos de una semana.
El avance generó reacciones inmediatas. Andrej Karpathy calificó el fenómeno como ciencia ficción hecha realidad, por la escala de agentes interconectados. En contraste, Bill Ackman expresó preocupación por las implicaciones futuras.
A nivel de seguridad, Palo Alto Networks advirtió sobre posibles riesgos si los agentes incorporan instrucciones maliciosas dentro del contenido compartido.
Que Moltbook supere 1,5 millones de agentes en tan poco tiempo cambia el debate. Ya no se trata de pruebas de laboratorio, sino de ecosistemas sociales completos creados por IA.
El hecho marca un punto de inflexión: demuestra que las plataformas autónomas pueden crecer, autorregularse y generar dinámicas propias. El récord de registros de Moltbook deja claro que la conversación sobre el futuro de la interacción digital ya comenzó.
