Estudios recientes muestran que ciertos métodos de estudio pueden reducir notablemente el tiempo necesario para aprender, dejando hasta 3 horas libres cada día.
Estudiar mejor no depende de cuántas horas le dediques, sino de cómo organizas ese tiempo. La ciencia confirma que nuestro cerebro funciona mejor con rutinas claras y espacios adecuados para aprender, lo que nos permite captar y recordar información más fácilmente.
En esta ocasión te vamos a compartir 7 hábitos que te ayudarán a mejorar tus estudios en el día a día.

Hábito 1: La Regla de los 5 Minutos
Empezar a estudiar suele ser lo más difícil, sobre todo cuando no tenemos ganas. La ciencia del comportamiento muestra que solo por comenzar una tarea, aunque sea por poco tiempo, disminuye la ansiedad y cambia nuestra actitud.
“Iniciar una actividad por solo 5 minutos reduce la resistencia mental y a menudo lleva a sesiones más largas y útiles”, explican los expertos. El método es simple:
- Poner un temporizador por solo 5 minutos
- Establecer una meta muy pequeña y fácil
- Darse permiso para parar después si realmente cuesta seguir
La mayoría de las veces (8 de cada 10), los estudiantes siguen más allá de esos primeros 5 minutos, aprovechando el impulso inicial.
Hábito 2: Modo Enfoque Total
Los estudios muestran que perdemos mucho tiempo por pequeñas distracciones que rompen nuestra concentración. Cada interrupción nos cuesta unos 23 minutos para volver a concentrarnos completamente.
Este hábito consiste en crear un ambiente sin distracciones:
- Cerrar todas las aplicaciones que no necesites
- Poner el celular en modo “No molestar”
- Estudiar sin interrupciones durante 45 minutos
El cerebro necesita períodos de concentración completa para guardar información en la memoria a largo plazo.
Hábito 3: Anotar los Pensamientos
Nuestra memoria de trabajo es limitada. Herramientas como Notion o simples cuadernos nos ayudan a anotar ideas importantes, liberando espacio mental para nueva información.
Este sistema de anotación:
- Reduce la carga mental
- Mejora cómo recordamos la información
- Facilita repasar y conectar ideas
Los estudios señalan que este método puede mejorar la retención un 40% comparado con solo intentar recordar todo.
Hábito 4: Plan Semanal Claro
Crear un plan semanal detallado elimina dudas y decisiones improvisadas que gastan energía mental. Los expertos sugieren:
- Asignar días específicos a temas concretos
- Calcular cuánto tiempo necesitas para cada sesión
- Reducir el cansancio de tomar decisiones diarias
Planear tres días de estudio semanales con metas claras mejora el uso del tiempo y ayuda a mantener la constancia.
Hábito 5: La Regla de No TV
Los datos muestran que una persona promedio ve entre 3-4 horas de televisión al día. Limitar este tiempo puede liberar cientos de horas al año para aprender.
El hábito consiste en:
- Guardar el tiempo de televisión para momentos específicos (principalmente con amigos o familia)
- Ser consciente de cuánto tiempo pasamos en entretenimiento pasivo
- Buscar un equilibrio entre descanso y estudio
No se trata de eliminar completamente el entretenimiento, sino de usarlo de manera consciente.
Hábito 6: Usar Plantillas Estándar
Las plantillas reducen notablemente el cansancio mental y agilizan el aprendizaje. Este sistema permite:
- Organizar la información de forma consistente
- Facilitar los repasos
- Centrar la energía en el contenido, no en cómo organizarlo
Las plantillas para conceptos clave, certificaciones o nuevas habilidades simplifican el estudio y ahorran energía mental para el verdadero aprendizaje.
Hábito 7: Bloques de Tiempo Fijos
Dividir el día en bloques para tareas específicas aprovecha nuestros ritmos naturales de energía. Este método consiste en:
- Identificar tu mejor momento del día para estudiar
- Proteger ese tiempo de interrupciones
- Crear una rutina diaria de 30-60 minutos
Alinear las tareas más difíciles con los momentos de mayor energía mental puede duplicar lo que logramos.
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Adoptar estos hábitos respaldados por la ciencia no solo mejora los resultados académicos, sino que desarrolla habilidades de aprendizaje esenciales para la vida profesional actual.
Para empezar, los expertos recomiendan implementar un solo hábito a la vez hasta que se vuelva automático, recordando que “la constancia siempre es mejor que la intensidad” cuando queremos cambiar nuestra forma de estudiar.
